EVANGELIO DEL DÍA MARTES 14 DE FEBRERO DEL 2016

Marco 8, 14-21: “En aquel tiempo, Los discípulos se habían olvidado de llevar panes, y tan sólo tenían un pan en la barca. De repente él les hizo esta advertencia: «Abran los ojos y cuídense tanto de la levadura de los fariseos como de la de Herodes.» Se dijeron unos a otros: «La verdad es que no tenemos pan.» Jesús se dio cuenta y les dijo: « ¿Por qué estos cuchicheos? ¿Porque no tienen pan? ¿Todavía no entienden ni se dan cuenta? ¿Están ustedes tan cerrados que, teniendo ojos no ven y teniendo oídos no oyen? ¿No recuerdan cuando repartí cinco panes entre cinco mil personas? ¿Cuántos canastos llenos de pedazos recogieron?» Respondieron: «Doce». «Y cuando repartí los siete panes entre cuatro mil, ¿cuántos cestos llenos de sobras recogieron?» Contestaron: «Siete». Entonces Jesús les dijo: « ¿Y aún no entienden?»

Reflexión: Por el Servicio de Animación Bíblica de la Diócesis de Ciudad Guayana. Responsable: Luis Perdomo.

Después del segundo compartir, o multiplicación de los panes, entre los gentiles, Marcos, en su Evangelio, nos dice que los fariseos se acercaron a discutir con Jesús pidiéndole que hacer una señal del cielo. Estos fariseos, con su doctrina, estaban ciegos e insensibles a la señal, del compartir expresión del amor de Jesús.

En el texto de hoy, en el capítulo 8, versículos 14-21, Marcos nos dice que Jesús y sus discípulos suben a la barca y parten al otro lado del Mar de Galilea. Los discípulos de olvidaron de llevar pan y sólo tenían un pan en la barca. Jesús, entonces, les recomendó a sus discípulos: Atención, cuídense de la levadura de los fariseos y de la levadura de Herodes.

Los discípulos pensaron que Jesús los había cuestionado porque no habían llevado más pan. Entonces Jesús les dice: ¿Todavía no entienden y no comprenden? ¿Han

endurecido el corazón? Y Jesús les recuerda las dos multiplicaciones de los panes, cuando hubo abundancia para todos.

Cuando Jesús advierte a los discípulos acerca de la levadura de los fariseos y de la levadura de Herodes, ellos piensan que Jesús está preocupado por el pan. No entienden que al hablar de levadura Jesús se refiere a la doctrina religiosa de los fariseos y de la ideología del imperio romano.

Los fariseos y Herodes sustentan la doctrina de la exclusión, la cual justifica matar a todo aquel que amenace la estabilidad de su sistema de poder. Esta doctrina de poder, excluyente y violenta, es tan fuerte que afecta incluso a aquellos que se acercan a Jesús, que son llevados a verlo como un Mesías poderoso.

Jesús llama la atención de los discípulos para que entiendan los episodios del compartir el pan. Jesús anima a la fe que los hará romper los lazos que unen al sistema antiguo e impide comprender plenamente el proyecto amoroso y vivificante del Padre.

El compartir es la expresión del compromiso concreto e histórico de Jesús con la implantación de la justicia que da pan a todos. Jesús ilumina las conciencias para entender la presencia de Dios en el amor, entre los humildes, con los corazones liberados de la ambición de la riqueza.

Podemos soñar y comprometernos con el nuevo mundo posible donde a nadie se le niega el pan. Oremos para que el Espíritu Santo, que nos fue comunicado por el Padre y por Jesús nos ilumine para comprender cada vez más la revelación de Jesús, el Hijo de Dios encarnado. Amen.