Venezuela celebra a su Patrona Nuestra Señora de Coromoto

364 años de su aparición y 64 de su corononación canónica

Bautízate”, le clamaban los indios a Coromoto, el cacique de la tribu que habitaba en los Cospes, pero el indio se negaba a creer que la “señora bonita” aparecía en la selva para “llevarlos al cielo”.

La Virgen de Nuestra Señora de Coromoto es la patrona de Venezuela. Es venerada tanto en la ciudad de Guanare, donde apareció hace 364 años.

Hoy se celebra 363 años de la aparición de la Virgen de Coromoto, y este 11 de septiembre se conmemoran 64 años desde que el papa Pío XII realizó la coronación canónica de la patrona de Venezuela.

Cuenta la historia que el hecho ocurrió en Guanare, estado Portuguesa, hace 364 años, cuando los españoles tomaron el dominio sobre las tierras de los indígenas que habitaban las zonas montañosas del país. En los Cospes habitaba Coromoto, un indio incrédulo que se negaba a convertirse al catolicismo, puesto que aseguraba que la religión católica era parte de un artificio de los europeos para quedarse con su terruño.

Según datos históricos, el pueblo de Guanare se fundó en el año 1591, tiempo en el que los indígenas que habitaban en la región de los Cospes, escaparon hacia la selva, y se ubicaron en el norte de la localidad.

Este hecho dificultaba la evangelización que la Iglesia católica había emprendido. La aparición de la Virgen ocurrió el 8 de septiembre de 1652, en esa selva a la que habían huido los nativos, allí la Virgen María, descrita por los indios como “una señora muy bonita”, se le apareció al cacique Coromoto diciéndole que para poder “ir al cielo”, debía bautizarse junto con los suyos.

El cacique sorprendido le relató lo sucedido a su encomendero, don Juan Sánchez, quien le insistió que en ocho días estuviese listo con la tribu para recibir la catequesis y el bautismo.

Aunque varios indígenas cospes aceptaron el mandato de la “señora que aparecía en el río”, el cacique Coromoto, cabeza de la tribu, se negaba, puesto que sentía que alguien le había quitado autoridad, por lo cual se decidió a enfrentar a la Virgen, sosteniendo que nadie lo despojaría de sus tierras.

Como el nativo Coromoto pensaba que la Virgen solo aparecería en los Cospes, porque quería quedarse con sus tierras, decidió huir pero la Virgen se le apareció otra vez. Coromoto enardecido por la ira, alzó su brazo para agarrarla y la imagen desapareció, para prueba de este hecho la aparición se materializó en una estampilla hecha de fibra de árbol, la reliquia que hoy se venera en el Santuario Nacional Nuestra Señora de Coromoto.

Después del hecho, el indio fue mordido por una serpiente venenosa y regresó a Guanare, herido y al borde de la muerte, pidió el bautismo, un barinés lo bautizó y en señal de agradecimiento, Coromoto se convirtió en apóstol y le pidió a los indios bajo su mando que se bautizaran.

Años más tarde, Coromoto, ahora con el nombre cristiano de Ángel Custodio, falleció durante su vejez.

La Basílica Menor Santuario Nacional Nuestra Señora de Coromoto, ubicada en el sector Quebrada de la Virgen, a 25 kilómetros de la ciudad de Guanare, miles de peregrinos de todos los rincones del país se alistan para celebrar los 64 años de la coronación canónica de “Nuestra Señora de Coromoto”.

Prensa CEV
11 de septiembre de 2016